Publicado el 24/02/2026 por Administrador
Vistas: 13
La tensión tras el Clásico del Astillero no se apaga. Jorge Guzmán, presidente del Club Sport Emelec, ha decidido dar un paso firme en defensa de los intereses del equipo eléctrico: se reunirá con Néstor Pitana, presidente de la Comisión Nacional de Árbitros, para expresar su inconformidad por el arbitraje de Augusto Aragón, al que calificó como perjudicial para su club.
“Vamos a exponer con firmeza nuestra postura. No vamos a permitir que este tipo de arbitrajes siga afectando el desarrollo deportivo del club”, declaró Guzmán, quien ha solicitado formalmente los audios y videos del VAR del compromiso frente a Barcelona SC, donde Emelec cayó 2-0 en el estadio Monumental.
Entre los reclamos presentados por la dirigencia azul se encuentran decisiones clave que, según el club, marcaron el rumbo del partido: una supuesta mano no sancionada dentro del área, la falta de expulsión de un jugador rival tras una fuerte entrada, y la polémica expulsión del mediocampista Marcelo Meli.
Emelec ha exigido transparencia total en el informe arbitral y la entrega inmediata del material audiovisual para su revisión. Guzmán enfatizó que su objetivo no es solo defender al equipo, sino también contribuir a la mejora del arbitraje en el fútbol ecuatoriano.
La cita entre Guzmán y Pitana, que se realizará en las próximas 48 horas, será clave para establecer un precedente sobre la rendición de cuentas de los árbitros en partidos de alta tensión como el Clásico del Astillero.
Por su parte, la Comisión Nacional de Árbitros respaldó públicamente la actuación de Augusto Aragón, indicando que su desempeño se mantuvo “dentro de lo aceptable”. Esta postura ha generado aún más molestia en la hinchada azul, que exige una revisión profunda y medidas correctivas.
El Clásico, más allá del resultado, ha encendido el debate sobre la justicia arbitral en el torneo local. Desde Emelec, el mensaje es claro: no se callarán ante lo que consideran decisiones que desvirtúan la competencia.
Mientras tanto, el equipo ya se enfoca en sus próximos compromisos, pero con la firme intención de que este tipo de incidentes no se repitan. “No se trata de llorar, se trata de exigir respeto. Y eso es lo que vamos a hacer”, cerró Guzmán.